Recibir una alerta es solo la mitad del trabajo —después hay que hacer algo con ella: preparar un escrito, agendar una audiencia, dar seguimiento con el cliente. Sin un lugar centralizado para esos pendientes, terminan repartidos entre notas sueltas, recordatorios del celular y la memoria de cada quien en el despacho.
Proyectos te da un tablero tipo Kanban donde cada tarea se mueve por columnas conforme avanza, se puede asignar a un colaborador específico, y queda visible para todo el equipo con acceso al caso.
Arrastra tareas entre columnas para reflejar en qué etapa está cada pendiente.
Cada tarea puede asignarse a la persona del despacho responsable de resolverla.
El panel de resumen marca tareas vencidas y completadas para no perder el ritmo.